Thursday, June 08, 2006

Aproximación a las condiciones de producción visual local.


Julio Cesar Briones. ref(6)


Rodrigo Hernández. Ref(4) Intervenciones en espacio urbano de Temuco. 2004


Ropa de calle. 2000. Gonzalo Cueto. Ref(3)



18/n. Ref.Fot 5

comer o no comer. 18 s/n.2003 Gonzalo Cueto.

Pablo Ceballos. 2004. Intervención en U.A.S. ref (7)










CASA Papel. Octubre 1998. Mella y Villarroel. Casa Papel 1998 ref(1)












Artren Diciembre 1998
Quezada, Hlouseck, Elgueta. ref (2)




Aproximación a las condiciones de producción visual local. (TEMUCO)


Este escrito se configura desde una práctica artística (visual) que deviene de observaciones, alianzas afectivas y situaciones que inmejorablemente contribuyen a disponer de una mirada inclusiva, con intenciones de desborde semántico sobre su territorio (espacio local cultural).

Primero, trabajar en artes visuales en un país tercermundista, en una región con altos índices de pobreza y subdesarrollo en amplios ámbitos, es asumir condiciones específicas de visualidad en la producción de obras.
Segundo, reconociendo la precariedad del sistema cultural local, así como la inexistencia de una escena regional de arte contemporáneo. Es que desde esta situación este texto pretende articular una aproximación como un pre-texto a futuro, sobre la movilización de obras y su inscripción en un campo cultural específico a la región.

La realización de este texto la enmarco dentro de un terreno explicativo a mi obra. Que comparte conceptos programáticos con la obra de otros artistas locales que en nuestra práctica instalamos una preocupación reflexiva hacia nuestro entorno, lo que es una fijación específica en el reconocimiento del contexto como campo de operaciones de nuestra obra. También es preciso dejar en claro que estas prácticas nacen casi al mismo tiempo, no existiendo un referente anterior como para articular una historia sino sólo un relato que nace de otras historias que se juntan y significan nuestro territorio.

Trabajar en artes visuales en la Araucanía es fijarse y pararse desde sus condiciones locales de figuración. La figuración entendida desde una copia, una copia mas bien reflejo.
Es necesario empezar recordando, para, empezar a caracterizar el espacio simbólico donde nos movemos o transitamos. Caracterizar no es definir, sino, clarificar. Caracterizar clarificando, revelando la imagen, sometiendo la figura(neblina de lo no articulado) a lo que no se recuerda, a visualizar la nada. Esta figura de la araucanía está trazada por su precariedad. La región más pobre, sólo materia prima en ordenamiento por condición de tala.

Para empezar a tratar de clarificar, empiezo este texto como riesgo, es una articulación entre la ficción por fricción. Son dos conceptos que desean instalar un espacio de revisión en constante sospecha. Un espacio textual donde habitan figuras simbólicas y metafóricas de nominación fronteriza. Esta fórmula como articulación, más tarde como desborde de su tensión dará como resultado a otra nominación.
Para articular una historia no de las obras en sí , sino la breve historia de sus prácticas y el porque de su pertinencia.
Revisar y dar cuenta de una visualidad local, adquiere un peso

significativo de inscripción, la practica de artes visuales en Temuco es reciente. No existe tradición ni escuela con respecto a una disciplina como la pintura, escultura o grabado, lo que tampoco quiere decir que no existan, pero, están indocumentados. No hay historia sistematizada.
Por lo tanto y como texto de aproximación hacia lo invisible, es pertinente actualizar dos hechos históricos para la futura articulación contemporánea de las artes visuales locales. Estos hechos históricos provienen de la historia reciente de Chile y también de la Historia de América. Ambos hechos acontecen debido a la necesidad de unidad de dos figuras, dos dibujos, materializados de una línea contínua. En fin, dan principio a la representación de una figura.
El concepto de figura se reutiliza en este texto y es por lo siguiente.
Estos dos hechos históricos son figuras que habilitan y completan a otra figura(mayor que la contiene). El por que de la utilización de estas se debe a una articulación metafórica y de correlato explicativo frente a lo que se vislumbra.
Una de estas figuras la denomino montaje-desmontaje, tiene que ver con la capacidad de los antiguos habitantes de América de ver un hombre montado a caballo y no un dios de plata. Esta capacidad que sólo algunos habitantes practicaron les significó resistencia a la invisibilidad. Esta es una operación que nace de la sospecha hacia la figuración(representación). Una figura(caballo) + otra figura(hombre) dieron como resultado un montaje que conquistó y articuló un territorio inmenso en un mapa, América se anexaba al mundo y por lo tanto, la representación de este ya se completaba en un dibujo(imagen,figura,planeta).
La otra figura, corresponde a otra anexión y tuvo que ver con este territorio en el cual vivimos. La pacificación de la araucanía en 1881. Esta pacificación instala la imagen definitiva de la república de Chile. Ahora se podía dibujar en un mapa, con solo una linea. Antes de esto, no existía dibujo, no había patria, la nada como frontera instalaba la constante duda del montaje de una figura, o sea, una figura desmonta a otra figura y la figuración como articulación está dada por la instalación sobre una supuesta amenaza.

Ambas figuras metafóricas sirven para articular una aproximación (avistamiento) sobre las condiciones en que se practican hoy artes visuales en Temuco. Para profundizar sobre este avistamiento es seguir recordando, un trabajo casi arqueológico que rescata algunas imágenes acontecidas y citar el trabajo de algunos artistas, entre los cuales me incluyo y entre los cuales significamos algo.
Pasar a formar parte de una figuración debido a una anexión es el resultado de una intervención, que actua sobre un devenir, habilita un espacio de corte sin retorno, donde la continuidad del significado es fragilizada.

Se continúa con citar la historia reciente, que como la pacificación, permanece indocumentada. Re-visar los contenidos,



los acontecimientos significativos que empiezan a clarificar un origen que desde su precariedad devela sus condicionamientos.

En la primavera de 1998 se materializa una intervención colectiva en Temuco. Una obra que consistió en el revestimiento interior y exterior con papel de diario, de una casa abandonada(Ref.Fot. 1). Ubicada en la principal Avenida de Temuco junto a la intersección de la línea del tren hacia la costa(abandonada). Esta intervención ideada por Mauricio Mella y Ramiro Villarroel, fue realizada por un grupo de universitarios que se adhirieron a la acción. Esta es quizás la primera intervención que deviene por un proceso de observación al espacio urbano. Por todos sus realizadores era considerada una obra de arte, la acción quedó registrada en un video y en la prensa local. 1998 es un año de inicio también, para acciones más masivas que mas tarde serían transformadas en eventos. Me refiero a la primera ocupación artística de difusión sobre un espacio urbano, Artren(instalación masiva de arte) (Ref.Fot.2)realizada en la antigua casa de máquinas(abandonada) hoy Museo Nacional Ferroviario Pablo Neruda. Acción colectiva ideada por tres poetas, Gerardo Quezada, Rodolfo Hlouseck y Jaime Elgueta, consistía en la difusión de obras visuales, música, teatro y poesía.


Por que hago referencia a estas acciones, porque de algún modo, instalan en su programa, un reconocimiento de su contexto, su entorno específico. No es casualidad que ambas acontecieran el mismo año, tampoco es coincidencia que ambas se desarrollaran en espacios urbanos abandonados. Se hicieron con recursos mínimos, se difundieron casi en forma oral, pero, articularon un proceso que aunque precario significó un salto cualitativo, una línea de corte hacia un devenir con referencias específicas. Que son la acción articulada sobre su contexto específico, acciones que nacen de un espacio abandonado, de un lugar donde los significantes son amenaza sobre la urbe.
También habilitan otra noción que deviene del abandono y que es la falta de casa, sin escena de significación ni reconocimiento, entre el desamparo y la articulación significante(inscribir su práctica).
Estas acciones son desarrolladas por estudiantes universitarios que por algún motivo que debiera clarificarse también, se descalzan de un programa académico. Estas acciones por lo tanto, estiman la producción alternativa como un proceso complementario a la formación académica tradicional(la necesidad de ser autodidacta).
Más tarde, me incluyo en este relato indocumentado y autodidacta con una acción que da inicio en cierta medida a mi participación en la practica artística visual sobre soporte urbano. En el invierno del año 2000 realizo una acción que denominé ropa de calle(Ref.Fot.3). La obra consistió en situarse como un cuerpo alternativo a la escultura de caupolicán (reproducción.del escultor Plaza)Esta se encontraba en el cruce de avenida Caupolicán con calle Montt en la ciudad de Temuco. Durante un par de años en el plinton donde se encontraba esta escultura no había nada, la escultura desapareció. (espacio abandonado)Momento que aprovecha el autor para situar su cuerpo como metáfora de cualquier habitante de la ciudad y habitar el plinton como escultura. La acción dura alrededor de 7 minutos y también es reguistrada en video. Pero aquí, la táctica que opera es la de una ocupación momentánea, acción rápida y planeada en poco tiempo. El autor, que vestía ropa de calle, común y corriente, pasa a ser, él mismo, ropa de calle urbana; es decir, un decorado para la ciudad de Temuco. Y no como imitación de héroe Mapuche de Caupolicán, sino, el mismo autor; sin agregar nada, solo su pose hierática que gira frente a la ciudad. La gente que lo ve en la acción, paradójicamente es escasa y todo el posible público no es mas que relleno urbano en movimiento.
El autor es casi invisible y la acción como dispositivo descubre una escala antropométrica(dimensión) urbana cultural deshabitada.

Siguiendo con las citas que creo configuran un pre-origen reciente, me es necesario hablar sobre la obra de dos artistas jóvenes como yo, que son Rodrigo Hernandez y Julio Cesar Briones. Ambos en cierta medida también han estado trabajando la acción sobre su contexto urbano específico.
Rodrigo Hernandez ha estado desarrollado una tipología de acción basado en la movilización constante de un cargamento(obra) como una revisión crítica del espacio urbano actual de Temuco(Ref.Fot.4). Las obras las realiza con la ayuda de otros artistas o colaboradores. Utilizando una carretilla, transporta la obra(material) a distintos escenarios simbólicos institucionales de la ciudad. Municipalidad, Mac Donalds, Catedral van conjeturando una re-visión de sus contenidos a través de objetos pintados y emplazados rapidamente que intervienen el acontecer inmediato de la institución(imagen) provocando una reutilización simbólica basada en la reconstrucción(carretilla) de la catástrofe de su posible dislocación que instala.
La obra acción es registrada en video y desmontada rápidamente para ser instalada en otro lugar. En su rapidez pareciera buscar la habitación en el abandono de la indiferencia inconciente institucional.

Julio Cesar Briones ha centrado su atención en la pertinencia del concepto cultural del arte en su contexto cultural de Temuco. En el año 2001 inicia una habitabilidad basada en la ocupación precaria de una casa abandonada(Ref.Fot.5) contigua a la escuela de arte de la U. Católica de Temuco donde estudia. Esta casa habitación sirve de vivienda y espacio de difusión análogo según el, con respecto a las artes visuales de Temuco. Se organizan algunas exposiciones, fiestas, intervenciones y encuentros en este lugar. De algún modo, este lugar sintomatiza la actualidad de la producción visual de Temuco. Acoge propuestas que se descalzan de su referente universitario. Son procesos de obras sin notas académicas.
Briones problematiza la representación del arte a través de accciones y obras que en su articulación conceptual, se desbordan hacia relatos periféricos y paradójicos con respecto al significado de la representación artística. Destaca su serie de acciones llamadas Crash test dummies(artista a prueba) (Ref.Fot.6)como un proceso que cuestiona al agente productor de arte(autoría, figuración). Vinculándolo a un

acto fallido y constantemente al límite.

Hay que destacar también aquí la participación de Pablo Ceballos(Ref.Fot.7) como un descalce desde la pintura que junto a Briones y Cueto configuran un colectivo autodenominado +- (www.temucovisualclub.blogspot.com) que desarrolla un proceso de intervenciones basados en el sitio específico y la dicotomía centro-periferia en Santiago y Temuco. Realizando obras en el espacio urbano de Temuco, como parte de un proyecto financiado por la U.C.T ,2004, quizás el primer proyecto artístico financiado para alumnos.


El porque de estas citas a la producción de algunos artistas visuales emergentes de Temuco. Esto, lo baso en las figuras metafóricas que anteriormente he descrito en pos de una articulación. Todas las obras ejecutadas en un proceso reciente por la gente nombrada, obedecen a propuestas inclusivas con su contexto.
Aquí quiero hacer la diferencia en la cual las prácticas que desarrollamos obedecen a un cuestionamiento sistemático a la figuración. Traigo nuevamente la figura como concepto problemático que se refiere a la intensidad de representación de una figura dentro de un contexto de significación y producción sin reflexión.
Las prácticas referidas obedecen a un marco experimental que busca la solución a la falta de casa(escena artística)(2), a la indocumentación y a la crisis de los géneros representativos como la pintura, escultura, grabado o dibujo(bellas artes) que no responden a una práctica inclusiva frente al contexto en que son determinadas y significadas. O sea, no son viables frente a los problemas del abandono y a la amenaza de lo indocumentado.
Estas prácticas en sí son documentos a sus contextos y buscan crear un lugar de habitación, revisando lo abandonado por la figura de lo aparente.

Las figuras anteriores, el montaje-desmontaje y la pacificación (firma de la patagua) ayudan a vislumbrar metafóricamente el espacio del cual devienen las propuestas señaladas. En cierto sentido las prácticas descritas( en breve) sintomatizan un devenir cultural propio de la región. Practican el desmontaje, como una constante sospecha hacia la maquinación de la figuración. La pacificación como anexión de una figura a otra mayor induce a la reproducción de los referentes re-traídos por este hecho. Pasar a ser el último eslabón hacia lo chileno, acostumbró a la habitabilidad de esta región como un soporte de transición y finiquito.

El desmontaje, proviene de la constante sospecha sobre los supuestos habilitadores de la figuración institucional. El ser parte de la úlima amenaza sobre la imagen de Chile condiciona los circuitos tradicionales de circulación de la producción visual regional.
Aún hay mucha tarea por hacer. Estamos recientemente habilitando el avistamiento, somos(artistas visuales productores regionales) casi invisibles y estamos en proceso de reconocimiento y legitimación social esporádica.
En proceso de articulación colectiva hacia un posicionamiento reflexivo( uso de referentes inclusivos).
Las obras señaladas sintéticamente, señalan y sintomatizan de alguna forma(en su figuración) las dos figuras metafóricas de articulación que he descrito al principio. Las obras en cierto sentido buscan en su programa instalar el desmontaje como solución a la invisibilidad de su habitabilidad. Desmontaje que busca fragilizar la figuración del montaje institucional, evidenciar la trama.
Esta tesis del desmontaje como práctica regional se apoya en su preocupación por el contexto que es significada. Como práctica busca desbordarse hacia la significación social que implica. También como práctica se compromete con los referentes locales que circulan como íconos de la urbe. Problematizan con su contexto y arriesgan metodologías que se descalzan de una visualidad acomodada desde las bellas artes.
El espacio regional siempre corre el peligro de ser un espejo convexo, donde revota la imagen(información) diferida, adyacente y lejana.
La preocupación de las obras y de las prácticas se centra en la nueva traza. En fin, las obras como documentos son comentarios específicos a su época y reacondicionan la mirada. Al hablar y explicitar las obras de artistas compañeros y de mi propia obra obedece a la nesecidad de reconocer el contexto de ser significado y significar. La soledad la inventó el romanticismo y ahora y aquí no existe.
En el arte contemporáneo no existen héroes, existen procesos colectivos a problemas colectivos.
Este avistamiento textual es un pre-dispositivo de acción. Para visualizar la trama, evidenciar la trampa e instalar la traza(como solución a otro mapa).
Re-trazar no para construir, sino, para articular un tejido de trazas.
La instalación de la imagen geográfica de Chile como un contínuo donde el devenir se institucionaliza.
La intervención como habilitación de un espacio de corte en el devenir.
Ambas aseveraciones corresponden a un espacio de origen, la intervención como práctica en proceso y no como género. Una práctica que debe sortear la indocumentación y la amenaza de la nada, la frontera del no significado, donde es imposible el dibujo.
Es desde estas condiciones donde se perfilan las prácticas visuales contemporáneas, donde sus antecedentes radican en la acción registrada en video. Como solución a la invisibilidad. Al decir contemporáneas nos fijamos solamente en nuestro contexto donde significamos como sujetos, su ordenamiento.
Como regionales fronterizos siempre nos quedará la última tarea.








LA NOMINACIÓN DE ORIGEN.

......estoy con él(en la calle) por que lo amo........

.....estamos todos juntos, nos protejemos, si llegan los pacos y queda la cagá, nos ayudamos.
gente en situación de calle. Chilevisión Ultima mirada 18/8/2005.

Traigo esta cita desde el espacio sociocultural chileno, para dar término a este texto que articula la ponencia aproximación a las condiciones de producción visual local(temuco)8-IX-05.

Hace poco tiempo se realizó en nuestro país a costa del mideplan un catastro de las personas indigentes o fuera del sistema que habitan en Chile(en la calle). Personas(marginales) que viven sin un hogar fijo y que deambulan solitarias o en grupo en lugares abandonados de las urbes.
Traigo esta cita porque de una forma específica me ayuda a explicitar el momento circulativo productivo de mi obra y en general de los artistas regionales que no poseen escena artística de articulación y circulación.
En algún caso, nosotros, los artistas regionales, seríamos, por un lado adelantados a nuestras condiciones pre-modernas y también seríamos unos huérfanos sin casa(escena local) en condiciones de avistamientos esporádicos en proceso de tránsito como producción visual.

En resumen seríamos Artistas Visuales en Situación de Tránsito.

Condenados a deambular con nuestra habitabilidad en cualquier espacio posible de articulación.


Gonzalo Cueto.Temuco 2005.(texto sometido a futuro análisis por todos)